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miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿¿¿Pero esto qué es???

Cambio de armario por cambio de estación. Una tarea temida por much@s, y amada por otr@s. A mí es algo que personalmente me gusta.

Aunque lleva un ratito sacar la ropa de verano, ver la que ya no usarás más y tiras a la basura o al contenedor de ropa usada, sacar la de invierno y colocarla…me encanta sacar la maleta en la que guardo la ropa de la otra estación y encontrar prendas que ya no recordaba que tenía (“Anda, este vestido largo de verano que no recordaba; y este bikini que me sienta tan bien; y estos shorts y esta camiseta de tirantes y cortita que… que… que…. ya no me puedo poner porque no soy una quinceañera…”). Y ponerme de nuevo la ropa que me gusta tanto de cada estación.

Bueno, pues era una tarea que, como decía, me gusta. O me gustaba. Porque ayer, al abrir la maleta con la ropa de invierno, no pude más que decir “¿Pero esto qué eeeeeeeeehhhh?” (decirlo en voz alta y aguda, como Mauricio el de Aída, con bigote y los pantalones por los sobacos incluidos). ¡Pero si no tenía más que dos pantalones, cuatro jerseys de mi#*%a y tres vesitdos pelaos! Vaya chasco… Me quedé como el mono de la foto. ¡No tengo ropa para este invierno! No he tardado más de veinte minutos en hacer el cambio de temporada, joder. Esto no se hace. Crearle a unas ilusiones y quitárselas así, sin anestesia ni ná…

Ahora, que esto no se queda así. Mañana mismitico me voy a comprarme ropa, qué leches.

Eso sí, me he encargado de guardar mucha ropa de verano. Aunque haya tenido que echar mano de la ropa de la playa, los bolsos de verano y los calcetines. Pero no me vuelve a pasar el abrir la maleta y que esté medio vacía…

PD: Se me ha terminado el Touche Éclat. Horreur. Y no está la cosa para comprarme otro (sobre todo si cumplo mi amenaza de irme de compras de ropa). Así que he pensado comprarme mientras el iluminador que venden en Mercadona. ¿Alguien lo ha probado? Lo he usado esta mañana y la verdad es que no está mal. Además, por los 5€ que cuesta, me parece que ya va bastante bien.

Me pasó lo mismo con el tónico, que usaba el de Clinique (29€) y como quería una alternativa algo más barata compré el de Mercadona (1€). Me gusta mucho, aunque reconozco que cuando pueda vuelvo al de Clinique, que hace la función de exfoliación más notoria. Pero éste es un tema que da para otros cuantos posts…

sábado, 25 de septiembre de 2010

Secretillos

Hoy tocan unos cuantos trucos de belleza que se supone que siguen las famosas. Será verdad que los siguen o no, pero el caso es que nos pueden ayudar. Ahí van:

Shakira. La cantante colombiana tiene un truco especial para la piel del cuerpo: una exfoliante con azúcar y unas gotas de limón que ella misma prepara. Al aplicársela, elimina las células muertas. Después se enjuaga con agua y un poco de jabón y se masaje con mucha crema hidratante. ¿El resultado? Una piel de bebé. Yo tengo uno propio: mezclo sal fina con gel de baño. Sobre todo es buenísimo para las piernas. Y para las manos, mezclo la sal con aceite de oliva. Se quedan espectacularmente suaves.

Sienna Miller. Uno de los secretos de su radiante rostro es aplicarse un poco de bronceador por debajo de la barbilla (en el cuello, entonces, ¿no? ¿O en el cuerpo entero? Es que especifican menos…). "Esto contornea la cara y da sensación de profundidad. El puente de la nariz, los pómulos y las sienes son también puntos esenciales", ha confesado.

Cindy Crawford. A sus 44 años, apenas tiene arrugas ni manchas en la cara. Su remedio, que utiliza a diario, consiste en mezclar agua tibia y leche entera a partes igual. Después empapa una compresa de algodón con la mezcla y se la aplica en el rostro. Bueno, y un poco de bótox también ayuda, a ver si se creen que nos hemos caído de un guindo…

Nicole Kidman. La melena de la actriz está siempre brillante y con mucho volumen (eso es ahora, porque cuando empezó tenía pelo de escarola; y nariz de peggy, he de decir). Para mantenerla sana y fuerte, la Kidman se aplica al menos una vez al mes una mascarilla con plátano, miel, yogur y unas gotas de aceite de germen de trigo.

Julia Roberts se aplicaba en la película “Elegir un amor” (qué triste era, ¿verdad?) mayonesa en el pelo. No sé si lo hará en la vida real, pero la mezcla de aceite de oliva y huevo nutre el cabello en profundidad. Hay que aplicarlo una media hora antes de lavarlo, mejor si cubrimos además la cabeza con una toalla caliente o con papel film. ¡¡¡Estaremos para comernos!!! (¿con langostinos, por ejemplo?).

Claudia Schiffer. La modelo alemana tiene un tono de rubio súper especial. Enjuagarse con cerveza una vez a la semana le ayuda a aclarar, da brillo y volumen a su melena. El contrato con Elvive Color Resist y las mechas también ayudan, digo yo.

Angelina Jolie le imprime cuerpo y volumen a su larga cabellera con polvos de talco. Se lo aplica de raíces a puntas con el pelo húmedo y luego se lo seca con el secador. El resultado es sorprendente y, además, disimula la grasa. La verdad, no me da muy buena espina este remedio porque me da la sensación de que el pelo se quedará como rebozado…Pero sí que confirmo que, aplicados en las raíces del pelo estando seco y cepillándolo muy bien luego, los polvos de talco eliminan la grasa como si se hubiera usado un champú en seco. Como resultado de emergencia no está mal. Otro truco que dicen que usa y que yo he probado es éste: usa los posos del café como exfoliante en las piernas y los glúteos. Además de suavizar por exfoliar la piel, la cafeína favorece la eliminación de las grasas y la celulitis. La bañera se queda hecha una pena, pero las piernas las tendréis como la seda.

Aida Folch se aplica vaselina de labios en las pestañas en lugar de máscara. De esta forma las maltrata menos, las hidrata e ilumina su mirada de forma natural. Yo hago esto en verano cuando voy a la playa y las deja fenomenal. Se ven más espesas sin necesidad de maquillarlas (que en la playa como que no pega) y se nutren. Lo malo es que si tenéis las pestañas tan largas como yo las gafas de sol se os van a poner asquerosas.

Catherine Zeta-Jones. Ha declarado que utiliza un blanqueador natural: pasta de fresas machadas. La aplica en el cepillo una vez a la semana y se frota los dientes con ella. Claro, es de las suertudas que disponen de fresas todo el año…

¿Qué os parecen? ¿Creéis que de verdad usan estos trucos, o serán letras para llenar artículos en las revistas (y blogs de aficionadas)?

martes, 21 de septiembre de 2010

TAG

Nuestra querida Crisús, de Los Experimentos de Crisús (también en blogspot, y un más que recomendable blog con estilismos para cada día y cada evento con un estilazo que no veas) nos ha nominado para un TAG.

¿Que qué es eso? Pues yo me hice la misma pregunta. Aunque con un exabrupto en medio, porque una es que es un poco bruta, ya me conocéis...

TAG puede ser algo Tan Absolutamente Gracioso como que te pidan que cuentes lo siguiente:


Cuatro cosas que llevo en mi bolso: (¿sólo cuatro?)
Una agenda donde, entre otras cosas, apunto qué me voy a poner cada día (es de lo más práctico)Un neceser en el que no sé cómo me caben tantísimas cosas (con botecito de champú incluido)Mis gafas de ver aunque nunca me las pongo porque llevo lentillas (y odio que mis ojos se vean diminutos detrás de los cristales)
El móvil.

Cuatro cosas favoritas de mi habitación:
El colchón. No me pidáis aclaraciones...
El armario de los abrigos.
Mi mesita de noche llena de libros.
Mis cajas de zapatos en el armario forradas en papel negro y con etiquetas de qué hay en cada una.

Cuatro cosas que siempre he querido hacer:
Viajar sin mirar la cuenta corriente.
Irme de compras sin mirar la cuenta corriente.
Tener hijos (en esto hay que mirar la cuenta corriente sí o sí, me temo)
Trabajar en algo que me apasione (y si encima me permite no mirar la cuenta corriente, mejor que mejor)

Cuatro cosas que me gustan ahora mismo:
Mi nuevo horario laboral
Desayunar en la cafetería a la que voy cada día y que la chica sea taaaaan agradable.
Escribir el blog y que me hagáis comentarios diciéndome que os gusta y os reís conmigo.
Mi vida

Cuatro cosas que no sabéis de mí:
Tengo unos apellidos un tanto particulares. Nada de Sánchez ni López, como en el colegio quería cuando la gente no escribía bien mis apellidos.
Mantengo largas conversaciones conmigo misma, como si hablara con otra persona (en voz baja, eso sí, nadie me oye...)
Tengo los dedos de los pies laaaaaaaargos.
Me encanta hacer crucigramas y ver Pasapalabra.

Cuatro canciones que no puedo sacar de mi cabeza:
Cualquiera, soy un poco obsesiva con eso. Ahora mismo, la de "Alejandro" de Lady Gaga, que vaya ocurrencia con la cancioncita...
Pero si tengo que decir canciones que adoro:
Imagine, de John Lennon.
Last Night a DJ Saved My Life.
Beautiful Girl, de Sean Kingston, por motivos sentimentales...

Hala, ya está este TAG (Toma Aburrimiento, Guapa). No sé a quién mandárselo porque Crisús ya lo ha hecho y se lo ha mandado también a Love at First Visa, así que...
Pero mi compañera Miriam tendrá que rellenar el suyo.
En el próximo post, secretos de belleza de las famosas (o eso dicen). Interesante...

lunes, 20 de septiembre de 2010

Remedios caseros

Hoy he decidido hacer un post más práctico y natural (aunque yo soy de lo más práctico y natural y lo sabéis, ¿no?) en vez de contaros mis paridas, para que descanséis un poco. Así que os pongo una serie de remedios caseros para distintos problemas estéticos que he ido recopilando por la red. Debo decir que no los he probado, pero mal no parecen que vayan a hacer tampoco:

Mascarilla contra la piel grasa: Se mezcla un puñado de salvado de trigo con una clara de huevo sin batir, se remueve todo bien y se aplica sobre la cara con un suave masaje. Se deja 10 minutos y se elimina con agua tibia. Aplicarla una o dos veces por semana.

Mascarilla para cerrar los poros y combatir la grasa de la piel: Pelar un pepino mediano, licuarlo y mezclarlo con una clara de huevo batida a punto de nieve. Remover bien y añadir el zumo de un limón. Guardar en un lugar fresco. Aplicar 2-3 veces por semana hasta eliminar el problema, y como mantenimiento de vez en cuando.

Para reducir poros y disminuir la secreción de grasa: Mezclar el zumo de una naranja con un chorrito de agua de rosas y extenderlo sobre la piel con un algodón o gasa. Dejarlo actuar 15 minutos.

Decolorante de yogur y miel: Especialmente útil para eliminar o reducir manchas de edades avanzadas. Mezclar en un plato hondo 1 cucharada de yogur natural, 1 yema (de huevo, se entiende, no va a ser de espárragos) y media cucharada de miel. Remover bien y formar una pasta. Extender en la piel con ayuda de una tela limpia en movimientos circulares. Se deja 30 minutos y se elimina con agua tibia.

Cáscara de papaya para las manchas: Frotar la piel con la parte interior de la cáscara y dejar 10 minutos antes de aclarar. Elimina las células muertas gracias a la papaína. Se elimina con agua fría.

Sopa “anticelulitis”: Trocear tres cebollas medianas, dos puñados de acelgas, vainas u otras verduras (no sé qué son las vainas, pero supongo que verduras como los guisantes, o más bien las judías verdes o algo así), y se echa todo en un litro de agua hirviendo. Se cuece hasta que todo esté blando. Dejar reposar y colar el líquido. Se puede añadir un poco de zumo de limón para dar más sabor. Tomar todos los días una taza a mediodía y una en la cena. Posee efectos desintoxicantes y favorece la disolución de las grasas. Recuerdo que una vez me hice una sopa de este estilo con la misma finalidad (con la receta sacada también de internet), pero me salté el paso de cocer las verduras. Y llevaba cebolla. Mucha. La celulitis no me la quitó, pero el aliento, durante un par de días por lo menos, hizo que la gente se alejara tanto de mí que seguro que la celulitis no me la veían desde donde estaban…

Desmaquillador natural para pieles grasas: Aplicar leche de soja, arroz o avena con un algodón en el rostro hasta eliminar el maquillaje. Además de regular la hiperactividad sebácea de las glándulas, nutre la piel.

Puré de pera para la piel muy grasa: Aplicar como mascarilla 4-5 minutos.

Más volumen para el pelo: Mezclar en un vaso un chorrito de champú con la misma cantidad de vodka. Se aplica la mezcla por todo el cabello (evidentemente, no se bebe como si fuera un nuevo cocktail de moda) y luego se aclara con abundante agua. Secar con suavidad. A Eva Herzigova además le da unos reflejos rubios preciosos. Y a mí seguro que me pararía la poli para hacerme un control de alcoholemia por el olor.

Contra los párpados hinchados: Poner calabaza fresca no menos de media hora sobre los párpados. También se puede mezclar una zanahoria con dos hojas interiores de una cebolla y una vez todo bien machacado se coloca media hora sobre los párpados.

Para las ojeras: Poner una rodaja de patata cruda fina sobre cada ojo 10 minutos. Lo mismo se puede hacer con rodajas de pepino, y con bolsas de manzanilla frías. Estos remedios van bien además contra las bolsas. También es efectivo cocer una manzana mediana, y cuando esté blanda aplastarla hasta formar una pasta que se aplica templada sobre cada ojo.

Perejil para las ojeras permanentes: Comer todos los días, en ayunas, un poco de perejil fresco durante varias semanas (no debe hacerse en caso de problemas gastrointestinales). No sé, pero me sentiría un poco rumiante comiendo perejil fresco cada mañana…

Para conservar el moreno: Aplicar diariamente leche fresca de vaca con zumo de zanahoria recién exprimido, a partes iguales. Este remedio se puede leer también así: aplicar zumo de vaca y leche de zanahoria a partes iguales…¿a que sí?

Crema depilatoria de emergencia: Mezclar una taza de azúcar, otra de zumo de limón y otra de agua. Calentar todo y mezclar bien durante 10 minutos hasta que espese, y una vez templado aplicar como la cera normal. Y, si no funciona, añadirle un poco de ron, hierbabuena, y hacerse un mojito. Al más puro estilo Fidel Castro: con bigote y con mojito.

Y ya está bien, que os veo que esta noche no os queda nada para hacer la cena en la despensa con tanta mascarilla y remedio…

PD: La de la foto no soy yo. Y la de abajo con la mascarilla tampoco ;)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Con los nervios a flor de ...PIES

¿Alguien puede decirme qué narices (por no decir “qué c*#o”) lleva la crema de pies, que no me deja dormir?
La pregunta es extraña, lo sé. Me explico:

Anteayer por a mediodía, después de quitarme el esmalte de uñas de los pies tras dos semanas (el número 63, “Beige in love” de Mini Colorama, de Maybelline, que me encantó cuando me lo regalaron y queda precioso con la piel morena), que ya tocaba, me vi las uñas muy secas y decidí ponerme la crema de pies reparadora de grietas de Mercadona, que va muy bien para hidratar las durezas y las uñas. Con cuidado luego al andar con las chanclas, porque si te descuidas los pies se te resbalan en ellas, haces aquachancling y se te clava el palito que va entre los dedos para llevarlas y ves las estrellas. O tu dedo gordo se hace más largo de repente porque empieza a la altura del tobillo...

Bueno, pues esto fue sobre las dos de la tarde. Después de comer, cuando intenté echarme la siesta porque la noche anterior no pude dormir apenas y estaba hecha polvo, cerré los ojos. Bostecé. Me dispuse a dejarme llevar a los brazos de Morfeo. Me relajé. Y, poco a poco…me fui poniendo nerviosa, nerviosa, nerviosa…¡y no pegué ojo! ¡Estaba como un flan, y sin motivo aparente! Me puse de una mala leche…

¿Y por qué sé que era por la crema de los pies? Porque lo he comprobado ya unas cuantas noches. Como me ponga la crema antes de apagar la luz, no hay dios que me haga dormir. Me pasa lo mismo que cuando me pongo el anticelulítico por las tardes. Con el de Shiseido me pasaba, pero con el de Roc ya es la caña. Será porque el Forskolín ese que lleva, que tiene nombre de tigre de los cereales y dicen que es 50 veces más potente que la cafeína, tiene la culpa.

Creo que cuando voy a desayunar por las mañanas en la cafetería podría pedir, en vez de un té verde con la tostada, un par de cucharaditas de crema para los pies o de anticelulítico con cafeína, porque me espabilan diez veces más.

Así que no sé qué hacer. O me dejo los pies hechos una pena, o me resigno a no pegar ojo en toda la noche…Creo que entre las ojeras y las uñas secas elijo lo segundo, que es más fácil de tapar (por cierto, otros esmaltes que me gustan mucho para los pies: el número 061, Exotica, de Lasting Finish de Rimmel, en rojo con un toque dorado, y los números 64 y 76 de mi querido Mercadona, en rosa fuerte y coral ideales para el verano).
En fin. Ya que estamos, os digo algunos otros productos para pies que me encantan:

-El stick anti rozaduras de Compeed. Hace dos años que los zapatos nuevos no me hacen rozaduras gracias a este stick. Me lo pongo cuando estreno un par en las zonas más propensas a las rozaduras y las evita totalmente.

-La lima para las durezas de Mercadona. Es muy efectiva para suavizar los pies y dejarlos como el culito de un bebé. O casi.

-La crema Anti Durezas de Dr. Scholl. Vale, no la he probado, pero tengo unas ganas…parece buenísima. Eso sí, no sé si me quitará el sueño también…

lunes, 6 de septiembre de 2010

Comienzos

Todavía me acuerdo de la primera vez que usé un acondicionador para el pelo. Tendría unos doce años, y en el baño había un bote que nunca había visto: Elsève Jojoba (¿Elsève? ¿Jojoba? Suena a prehistoria). “Pues me lo pongo”, me dije. Y esa frase ha caracterizado mi relación con los cosméticos desde entonces. Aluciné cuando me aclaré el pelo. No sabía que podía estar tan suave. Y, por supuesto, no sabía por qué mi madre me había privado de esa sensación tanto tiempo. Qué cruel…

“¿Si? Pues ahora verás”. Desde entonces, empecé a probar todas las cremas, lociones y maquillajes de mi madre. El anticelulítico de Elancyl (con doce años no sé para qué, pero el bote era tan mono y se suponía que te pondría unas piernas maravillosas, que no me pude resistir). El perfume Dune, de Dior. Los coloretes de Margaret Astor (a la que le han quitado el nombre de pila, a la pobre, por cierto) y las tierras del desierto de Marcel Cluny. Las barras de labios y los lápices de ojos de Pinaud. La laca Elnett. Vamos, que el día que me metía en el cuarto de baño salía la niña hecha un cromo. Aunque eso era antes de que Ana Rosa Quintana apareciera en la televisión. Me explico: yo veía que esa señora siempre iba muy bien maquillada, con los ojos muy bien pintados. Así que empecé a imitar la forma que le hacían con las sombras. Y hasta hoy, cuando muchas amigas me han pedido que las maquille porque les gusta mucho cómo lo hago.

Supongo que de ahí me viene este gusto por probar cremas y productos de maquillaje nuevos continuamente. Bote veo, bote quiero. Por eso os cuento mis experiencias positivas y menos positivas con algunos de ellos:

-La línea de limpieza facial Pure Active, de Garnier. Me deja la piel súper fresca, limpia y libre de toda grasa, pero sin tiranteces. Sobre todo el exfoliante diario anti puntos negros. Pero también es muy bueno el limpiador integral 3 en 1 (que es limpiador diario, exfoliante y se puede poner como mascarilla), y el gel limpiador (igual que el de la línea Skin Naturals Clean Detox).


-El anticelulítico efecto frío de Mercadona. La primera vez que lo usé creí que me congelaba. De hecho, me gustaba mucho porque era bueno pero tuve que dejar de usarlo en invierno porque no lo soportaba. El de efecto calor no era tan potente, pero también estaba bien. Creo que ahora han aumentado la línea con varios productos específicos, pero no los he probado (Señores de Mercadona: aquí la conejilla de indias estaría dispuesta a probarlos para dar fe de su efectividad; gratuitamente, por supuesto).

-El anticelulítico de Shiseido. Ya lo sabéis, tengo especial predilección por probar estos productos en particular. Desde que me lo puse la primera vez noté cierta actividad en mi piel. Y a los veinte minutos estaba haciendo, ejem, pis. Efectividad total anti agua y anti celulitis.

-El sérum de efecto brillo para el pelo de Mercadona. Lo siento, pero esto, desde que me lo estaba poniendo, sabía que no era para mí. En mi pelo lacio y tendente a la grasa, sólo significó unos mechones apelmazados, tiesos y nada brillantes, por cierto. Pero la promesa de un pelo suave y brillante me había conquistado. Creo que lleva tres años en mi baño.

-El champú de efecto espejo de Elvive. El del bote rosa con proteínas de perla y de su padre. Como si me hubiera lamido una vaca. Y lo mejor es que me enajené en la tienda y me había comprado el champú, el acondicionador y la mascarilla sin aclarado. El champú lo usé para limpiar los pinceles de maquillaje, pero no hubo manera de encontrarle uso a los otros dos productos, que acabaron en la basura.

-La máscara de pestañas efecto eye liner, de Bourjois. Muy negra, muy intensa, con efecto eye liner, es verdad, pero también con mucha tendencia a extenderse por los párpados. Me dejaba los ojos como los de Massiel después de una boda.

-El colorete Pastel Joues, de Bourjois también. Lo compré un poco a lo loco, porque quería uno rosa luminoso y era barato (y el primero que vi). Estoy deseando comprarlo otra vez porque ninguno me ha dejado mejor cara que ése. Lo mismo me pasó con un lápiz de ojos verde (también luminoso, empiezo a pensar que ni que trabajara para Unión Fenosa), de Astor.

Y podría contaros muchas más experiencias con productos. Esto parece un juego de prueba-error, en el que muchas veces no se acierta, pero por suerte las pérdidas suelen ser pequeñas y los experimentos suelen ser un placer. Por eso me encanta.