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Que no, que no me he apoyado sin querer en el teclado y se ha escrito el título así… Que lo que quiero decir con tanta letra es Cibeles Madrid Fashion Week (y yo he añadido lo de Fall Winter 2011, porque es lo que se ha visto en la pasarela, la moda de otoño invierno 2011-2012). Lo que viene siendo que ayer estuve en lo que siempre se ha llamado la Pasarela Cibeles pero ahora es más moderno.

Y aquí me veis, con mi cara de felicidad, tan contenta por poder estar ahí, en directo, viendo un desfile de moda de verdad. Desde aquí mi más sincero agradecimiento a Chus Fajardo, directora de comunicación de Sita Murt, que me envió la invitación para asistir al desfile y poder entrar en el Cibelespacio y en el kissing room de Grey Goose de después. Aunque lo que más me gustó es que, al verme por primera vez en persona, me reconociera y me dijera “¡Mi Sorroche!”. Es una crack.

Se apagan las luces. La música empieza a sonar. La gente se apresura a sentarse y la nube de fotógrafos deja por fin a las celebrities que se sienten a disfrutar del espectáculo (que qué vergüenza que te estén haciendo mil fotos delante de todo el mundo y tú poniendo cara de foto mientras todos te miran para ver quién eres, ¿no?). Entonces aparece la primera modelo y a mí se me pone la carne de gallina. “¡Que estoy aquí! ¡Yo! ¡Qué bien!” Pienso en hacer fotos con mi móvil para poder ponéroslas aquí luego. No, mejor un vídeo. Saca el móvil. Abre la cámara. Desbloquea. Ponlo en función vídeo. No va. Que no va. Joder, que me voy a perder el desfile con la mierda del móvil. Ah, ya. Le doy al Rec. Está grabando. ¿Está grabando? No… Vale, ahora sí. Enfoco. Sigo a la modelo. No, mejor lo dejo fijo para cuando llegue la otra a este punto, como más profesional… Joer, pues yo creo que aquí no se va a ver nada. Mejor una foto. Función foto. Enfoca. Ahí viene la modelo. Le doy al botón y… mientras el móvil decide hacer la foto la modelo se ha ido, ha vuelto, se ha tomado una coca-cola (light, claro), y se ha marchado a su casa. Y entonces es cuando mi móvil hace la foto. Así que mejor os pongo alguna que he buscado en Internet…


La colección de Sita Murt podría definirse, para mí, en dos palabras: cálida y ponible. Mucho punto (marca de la casa) en prendas cómodas y elegantes que pueden llevarse tal cual se han visto en la pasarela. Algo que valoro mucho porque, al fin y al cabo, creo que la moda que se diseña debe ser moda que podamos llevar en la calle. Que está muy bien ver el espectáculo de los diseños de John Galliano para Dior en la pasarela, pero lo que queremos de verdad es ver prendas que podremos ponernos sin ir a un baile de disfraces, ¿no?


Vestidos cortos, pantalones tobilleros y tops de gasa acompañando al punto calentito, jerseys y cuellos que dan una sensación de calidez que me encanta y que me parece lo más apropiado para el otoño-invierno, casi siempre en tonos oscuros. Y todo con un toque urbano, de mujer trabajadora que disfruta de su tiempo. Moda de hoy. Genial.

Pero, aparte de ver el desfile, la invitación de Chus me permitió, como os decía antes, estar en el Cibelespacio, que es el conjunto de stands de revistas, nuevos diseñadores, marcas cosméticas (corrijo, marca, porque sólo estaba L’Oreal) y algunas bebidas que acompañan a la pasarela propiamente dicha. Y ahí es donde entra mi vena catetilla, de primeriza, y de la que extraje unas cuantas anécdotas que contaros.


La primera, la sensación al entrar y las ganas de decir “¿pero esto es todo?”. Porque yo veía mucho pabellón y poco stand. Y mucha gente paseándose pero poco movimiento de promoción… Salvo en el stand de la revista Telva, donde había una cola enorme para hacer girar la ruleta y ver si te había tocado algo.


Además, en sitios como este, donde todo el mundo es muy fashion o al menos se lo hace (no sabéis qué estilismos se marcan algún@s sólo porque los miren), da como cosa acercarse a un stand a preguntar que qué dan o qué hacen ahí. Vamos, que yo al de Milka no me acerqué hasta el final, y mira que era evidente que daban chocolate…


Pero bueno, la timidez se me fue pasando y poco a poco me fui acercando a coger la revista Telva por aquí, la revista Woman por allá, a preguntar en el stand de Las Rozas Village que qué daban allí (me poseyó el espíritu del pensionista en una feria, no lo pude evitar)… Y me hice con mi bolsita de cosas. Hasta me acerqué al de L’Oreal, donde te maquillaban los labios y/o las pestañas (si hacías cola diez minutos, cosa a la que me negué, pero de la que os pongo una foto para que veáis que es verdad, que yo no miento, no señoras). Y allí, sólo por decir en FB que estabas en el stand de L’Oreal, me regalaron una máscara Telescopic Carbon Black y un perfilador de ojos. Genial, porque creo que llevo como cinco años sin comprarme un perfilador a base de muestras por unos lados y por otros…

Total, que estaba muy suelta yo. Y me dirigí rauda y veloz al stand de la revista Glamour, a coger mi revista correspondiente (porque te podías hacer una foto y te la daban como si fuera la portada de la revista, pero de nuevo tenía que esperar un rato). Alargué la mano para cogerla y…¡zas! Me dejé los dedos en el cristal. Porque la revista estaba dentro de una urna. Jolines, qué crueles. Como si estuvieran haciendo un experimento con pulpos, a ver cómo se las ingeniaban para cogerlas… Miré a un lado y otro, a ver si alguien se estaba descojonando con mi hazaña, pero como todo está enmoquetado en negro y las paredes son negras también, pues como que se ve poco. Pero seguro que alguno se tuvo que reir. Ya no me gusta la revista Glamour, como comprenderéis, que una tiene su orgullo.
Así que me largué de allí, hacia la zona de la pasarela, con mis tacones y mi bolso fashion (Crisús, Laura, Lidia, me acordé de vuestros consejos) como si no hubiera pasado nada. Contentísima porque iba a ver un desfile de moda de verdad.


PD: Por la noche, cuando estaba en la cama a la 1 de la mañana, se me montaban los dedos del pie derecho. Me acordé otra vez de Crisús, Laura y Lidia… ;)

¿Qué me pongo? By Rosa

Hermosas mías...


Me han invitado a ver el desfile de Sita Murt en Cibeles Madrid Fashion Week el próximo lunes 21. Estoy emocionada. Me apetece un montón. Ya sé que me tengo que maquillar bien por la mañana, porque no creo que me dé tiempo a ir a casa antes de irme para Ifema. Pero...



¿¿¿¿¿¿¿Qué leches me pongo para ir a un desfile de moda???????


Vale, no es que me vayan a sentar en el front row, ni me vayan a hacer fotos para The Sartorialist o Elle, pero una quiere ir mona, adecuada a la ocasión, estilosa... y no tengo ni puñetera idea. Ni ropa para ello, creo.


¿Alguna sugerencia?




Lidia, Crisús, Isa, None, cualquiera que sepa de esto... ¡os necesito!




Por cierto, se admiten regalos y envíos de ropa monísima.

Cuarto y mitad

Antonias!!!

Hoy os traigo cuarto y mitad de novedades. Para que nos os quejéis de que me falta contenido. Y porque me muero por contároslas, la verdad…


La primera es que me regalaron por mi cumple el serum Even Better Clinical, de Clinique. Es el que puse en mi wishlist de hace un tiempo, y promete eliminar las manchas producidas por el sol, el acné, los cosméticos, la edad… Y tenía que tenerlo. Pero como está la economía para el arrastre, tuve que esperar a que un alma cándida me la regalase (gracias, G.). Pero lo importante no es que por fin tenga en mi poder este serum. Lo importante es el efecto que me está haciendo. Hay que esperar al menos cuatro semanas para ver resultados, y sólo llevo una y media usándolo, así que en cuanto a las manchas, de momento, poco os puedo decir. Pero tengo la piel de un suave…Es increíble. No sé si será el efecto combinado con el serum de Estee Lauder de muestra que venía con la revista Elle, Advance Night Repair, pero tengo la frente lisa, lisa, lisa. Y no es que antes la tuviera arrugada, vamos a ver, pero es que ahora está satinada, sin un poro, sin una línea. Como si me hubiera puesto bótox, pero sin el efecto Muñeco diabólico-Pedro Piqueras.

La segunda novedad es un producto de Mercadona (ay, Mercadona querido, te dedicaría un post con todos los productos que tienes y me encantan, pero aparte de poco original sería largo como una meada cuesta abajo, quiero decir, un día sin pan). El otro día, en mi incursión habitual en la sección de perfumería de cada vez que voy a hacer la compra de casa, me dio por mirar los productos de maquillaje de Deliplús. Siempre tienen alguna novedad. Y la de esta vez eran los polvos sueltos. Ya pregunté por ellos hace tiempo, pero los que había tenían un efecto irisado que no me apetecía. Pero esta vez tenían los translúcidos de toda la vida. Por 5 eurillos. “Pues pa’ la saca”, me dije. Por ese precio, tenía que probarlos. Y la prueba de fuego se la hice el martes. Tenía un evento a las 20:00, sin pasar antes por casa, así que tenía que prepararme bien el maquillaje desde por la mañana temprano. Lo más importante era controlar los brillos (la grasaza de mi frente, más bien). Por eso me puse antes de nada la prebase Prep+Prime de Mac, que para mí es la mejor para controlar los brillos, hacer que el maquillaje te dure mucho y darte buena cara. Y después de mi corrector y mi maquillaje en las zonas con imperfecciones, me puse estos polvos sueltos. Qué suavidad. Qué piel aterciopelada. Qué duración. ¡Ni un brillo en todo el día! Vamos, que estoy encantada. Llevo poniéndomelos dos días más y el efecto es igual de bueno sin la prebase de Mac. Así que os recomiendo estos polvos de todas, todas.


Y la última novedad, que sería el cuarto que acompaña a la mitad, es que he vuelto a subirme a la elíptica. Después de tres meses y medio. Porque ya tocaba, y porque con lo difícil que ha sido encontrarle un hueco en el nuevo piso, habrá que darle uso… He estado todo este tiempo sin hacer ejercicio por la falta de tiempo, por el cansancio, y porque me estaba quedando en las guías. Como para quemar más calorías, encima. Pero lo echaba de menos (para las que no lo sepáis, yo antes era una loca del gimnasio, del ejercicio y de todo lo que fuera poner el culo como una piedra) y además lo estoy necesitando ya. Así que ayer estuve veinte minutos en la máquina infernal. Empecé bien, pensando “pues mira, no he perdido forma, podría estar treinta minutos, como hacía antes”. Eso fueron los primeros cinco minutos. A los 7, no dejaba de mirar la cuenta atrás del reloj. A los 8, cambié la postura de los brazos para avanzar sólo con las piernas y parar el flato. Eso sí, subiendo la intensidad. A los 10 minutos, me quemaban los cuádriceps. A los 15, no dejaba de mirar España Directo, a ver si me distraía un poco y se me pasaba el tiempo más rápido. Y a los 20, por fin, me dije “bueno, pues no estoy tan cansada”. Sí , sí. Fantasma. Después de la elíptica, sentadillas, un poquito de pesas (odio que mis brazos sean dos palillos sin forma, me parecen horribles) y diez minutos de yoga. Es que me he comprado un libro que se llama “Diez minutos para estar en forma con Yoga”. Muy de autoayuda, muy americano. Pero está gracioso. Viene con sus fotos, sus explicaciones, y los ejercicios que tienes que hacer durante diez minutos, cada día. Son más bien para relajarse, pero me viene bien porque es lo que necesito.

Así que aquí me tenéis, muy suave, muy sin brillos, muy relajada, y muy sin agujetas (milagrosamente). Espero mantener la rutina, al menos día sí y día no. Os iré dando los partes…

Mirar con otros ojos

La tarde de un domingo cualquiera.

-Cariño, ¿qué has estado haciendo en el baño todo este rato metida?
-Ay, hijo, pues lo de cada domingo: mirarme en el espejo, verme regular (y no porque me haya quitado las gafas), acercarme mucho, verme fatal y pensar que tengo muchas cosas que hacerme, y ponerme manos a la obra.

-Pero, vida, si tú no necesitas tanto arreglo. Estás estupenda...

-Si, amor, pero la luz que hemos puesto nueva en el baño es muy traicionera. Me he visto tan mal que me he puesto a limpiarme la cara, exfoliarme, apretarme los puntos negros, hidratarme, echarme serums antimanchas, antiedad y antitodo, volver a apretarme algún punto negro nuevo, depilarme las cejas, y depilarme las piernas. Por cierto, hay que cambiar la bolsa de la aspiradora, que con esto de la mudanza llevaba dos semanas sin depilarme las piernas y después de hacerlo parecía que había mudado el pelo un pastor alemán (yo es que tengo la suerte de tener mucho vello rubito...).

-Bueno, preciosa, ahora estás más estupenda aún.

-Gracias, cariño. Por cierto, con esta luz nueva del baño me he dado cuenta de que lo que yo creía que era pelusilla rubia y casi invisible en mi bigote eran más bien pelos a lo Macario. ¿Tú te habías dado cuenta?
-.......

-¿No dices nada?

-......

-O sea, que sí que lo pensabas. Que parecía Cantinflas. Y tú sin decírmelo... ¿A qué esperabas? ¿A que me hiciera cosquillas en la barbilla con esos pelos para que me diera cuenta por mí misma?

Vale, esta conversación es ficticia. Aunque lo de que me he estado arreglando en el baño no. Me gustan estos momentos para mí, para arreglarme tranquilamente y quedarme suavita. Y también es verdad lo de que con la luz nueva que tenemos en el nuevo baño me he visto más pelitos en el bigote que nunca. Qué horror, madre.
Y lo peor es lo que me ha hecho pensar. ¿Todo el mundo pensaría que vaya bigote llevo y que cómo es posible que no me lo depile, y yo sin saberlo? ¿Pasará con más cosas de mi anatomía o mi estilismo?

Bueno, pues para que no me pase a mí ni os pase a vosotras, vamos a ver algunos remedios y productos que nos evitarán estos pensamientos:

-Para esa celulitis que todas nos vemos, pero que nos vemos aún peor en las fotos en bikini y nos preguntamos siempre "¿yo tengo toda esa celulitis?", el mejor producto que he probado es Body Creator, de Shiseido. La buena noticia es que para este año han sacado una nueva versión, mejor aún. Por lo que leí en The Beauty Blog, sale a la venta a finales de febrero, creo. Ya he pedido un palé en el BodyBell...

-Para tener una melena de cine, suave de verdad, estoy descubriendo el aceite de almendras. Lo compro en Mercadona, me lo pongo en medios y puntas la noche antes de lavarme el pelo, y se queda súper suave. Además, lo nutre mucho. Los aceites están de moda ahora para todo, e incluso Kerastase ha sacado uno que al parecer es buenísimo, pero mienstras no me lo puedo permitir me compro este que me cuesta unos pocos euros y dura un montón. Ah, y os lo podéis poner también en las pestañas para fortalecerlas. Otra cosa que me hace tener el pelo híper suave es la plancha GHD. Alucinante.


-Para una piel como la seda, la exfoliación es la mejor arma. Para el cuerpo yo sigo el truco casero de mezclar sal con el gel de baño. Y para la cara uso el exfoliante de Garnier Pure. Deja la piel muy fresquita y además evita que salgan granitos, cosa que en estos momentos agradezco mucho porque se me está poniendo la cara como una paella desde hace unos días por la regla.

-Para llevar una pedicura y una manicura impecables, nuestro amigo Mercadona sale en nuestra ayuda con un montón de productos. Tengo la lima triple (ésa que tiene varias partes, y una pule, otra abrillanta, otra da forma...), el quitaesmalte sin acetona, la crema de manos de aloe vera, la crema de pies reparadora de grietas, la lima para las durezas, y un montón de esmaltes. Y se quedan las manos y los pies estupendos. Por cierto, soy de la opinión de que, aunque no se nos vean los pies en invierno, siempre hay que llevarlos arreglados.

-Para oler fenomenal, o mejor dicho no oler a nada más que a limpio, mi desodorante favorito es Deopure, el desodorante en gel de Biotherm. No mancha, dura un montón y es realmente efectivo. Y, por supuesto, no debe faltarnos nuestro perfume. Si os lo aplicáis en las zonas de calor del cuerpo (las sienes, las muñecas, detrás de las rodillas) y además antes os ponéis algo un poco graso, como la crema del cuerpo o un poco de aceite, sin olor claro, el aroma durará más.

-Para depilaros las cejas correctamente, antes debéis tener bien claro el dibujo que hará la ceja. Tened en cuenta que el diseño de las cejas es muy importante para darle expresión a la mirada en particular y a la cara en general. Por eso, lo mejor es pintar, con un lápiz de ojos blanco, los pelitos que depilaréis y miraros en el espejo para ver cómo queda la forma en vuestra cara. La zona donde esté el arco más alto debe ser justo donde está la pupila si miráis al frente. Y la ceja debe llegar hasta donde llegaría un lápiz si lo ponéis en línea recta desde la parte exterior de vuestra nariz hacia la sien. Por cierto, creo que es mejor no usar un espejo de aumento para realizar esta operación pelos fuera, porque os podéis pasar depilando y quedaros con cara de susto o avejentar vuestra expresión. De hecho, creo que hoy con la luz nueva del baño me he pasado depilando, y mirad cómo me he quedado:






Muñequita de Porcelana

El otro día quedé con dos amigas a las que hacía mucho que no veía. Me encantó poder volver a verlas, contarnos qué es de nuestras vidas, pasar un rato agradable hablando de nuestras cosas y ver cómo hemos cambiado aunque sólo haga cuatro años desde la última vez que estuvimos (trabajamos) juntas.

Y me encantó más aún, modestia aparte, que me dijeran que me veían muy bien. Sobretodo, la parte de la frase de Ali estando sentada a veinte centímetros de mí: "Huy, hija, qué piel más lisa y más estupenda se te ve, (fue así, ¿no, Ali?) pareces Isabel Preysler". Bueno, supongo que era un piropo... Porque Isabel Preysler está estupenda, es verdad, pero a veces me da la sensación de que se ha pasado con las operaciones. Y de que se pasan con el Photoshop cuando la sacan en las revistas. En esas ocasiones tira más a Camilo Sesto, pero yo prefiero pensar que mi amiga me lo dijo más en plan Isabel en la publicidad de Margaret Astor:




El caso es que me alegró porque, después de las semanitas que llevo, se agradece que te digan que se te ve la piel bien, y también se agradece saber que todo lo que una se pone y se hace para estar tan bien como prometen los productos funciona. Os voy a contar cuáles son esos productos que uso últimamente y que de verdad veo que me están funcionando para verme la piel como hacía mucho (por no decir nunca) que no la tenía:

-La prebase Beauty Flash Balm, de Clarins. Ya os he hablado de ella alguna vez. Es cierto que nada más ponérmela no noto nada, pero al rato de maquillarme, cuando me miro en el espejo, me veo con la piel más lisa, más luminosa, más radiante.
-El iluminador. Cualquiera. Quiero decir que ponerte un toque de luz en la parte alta de los pómulos, la nariz y la barbilla te cambia la cara. Te da luz. Siempre se habla de Touche Èclat, de Yves Saint Laurent, y es magnífico, pero con el de Mercadona, que ya sabéis que uso, se me queda un efecto casi igualito. Probadlo, ya veréis. Ah, se puede poner antes o después de la base de maquillaje, pero siempre antes de los polvos.

-Base de maquillaje. El otro día llevaba Teint Miracle de Lancôme , la que anuncia Julia Roberts, porque tenía una muestra (qué sería de mí sin ellas...). Queda preciosa, muy natural. Pero hay otras muy buenas para dejarte la piel perfecta, como Dream Satiné Fluido, de Maybelline, o Nude, de Dior.













-Y el que ha sido el descubrimiento del año para mí. Y eso que acabamos de empezar 2011. Advance Night Repair, de Estee Lauder. Siempre he leído maravillas de este serum, pero me parecía que sería para gente algo más mayor. Ya sabéis, como promete eliminar los signos de la edad, disminuir las arrugas y tal... Y yo sólo tenía 29 añitos. Hasta el domingo, claro. Pero ya tengo treinta añacos, niñas. Así que hay que ponerse las pilas. Y como en la revista Elle de este mes viene un botecito de muestra del maravilloso elixir, pues ahí que me lancé a probarlo. Aparte de las mejoras que os he comentado, este serum afirma alisar la piel, hidratarla, darle más luz, suavizarla... Y todo eso es lo que yo he notado en estas dos semanas que llevo usándolo. Se me ven los poros más finos, la piel más suave, más lisa, con más luminosidad. Confirmado, es la caña de España. O de Estados Unidos, no sé de dónde viene, pero me da igual. Lo pienso seguir usando siempre. Y cuando se me gaste este botecito dejaré de comer kiwis cada mañana durante cuatro meses (que cómo están los kiwis amarillos de caros, nena) para poder comprarme el bote en tamaño de compra. Marta Sánchez dice que lleva usando este producto veinte años (no es por nada, pero si tiene 45 tacos, empezó a usarlo demasiado pronto, ¿no? Aunque está claro que le funciona, que con todo lo tontita que es está estupenda, lo cortés no quita lo valiente)...


Y vosotras, ¿qué producto recomendaríais para estar así de estupendas como estáis?

No puedo vivir sin tí

No hay manera...Hay cosméticos a los que nos hacemos adictas, y luego no podemos pasar sin ellos aunque a veces no se ajusten a nuestro presupuesto.

Esto me pasa con Apot.care lotion micellaire....una gozada de loción refrescante que desmaquilla y elimina las impurezas con suavidad dejando la piel suave e hidratada.Con un ligero color rosa y una suave fragancia, este tónico es ideal para las pieles más castigadas gracias a el agua de aciano y la camomila, sus agentes antioxidantes e hidratantes preparan perfectamente la piel para el resto del tratamiento.


Cada noche mi piel lo necesita, elimina hasta lo que no hay jeje. Y fácil de usar :Pasar un algodón impregnado de loción sobre los ojos y cara.Sí también para ojos.

Algo sin lo que tampoco ya no puedo vivir son mis polvos bronceadores de Guerlain...un básico en mi armario de maquillaje. Inimitables, en invierno y en verano siempre conmigo.


Un nuevo descubrimiento que ha venido para quedarse en mi colección es el Liquidlast liner de MAC, perfecto para delinear el ojo con una linea de perfecto trazo e intensidad.

También me gusta bastante el contorno de ojos de Sannai Gel Contorno de Ojos Reafirmante con Colágeno y Péptidos ,un gel ligero y refrescante que se absorbe inmediatamente, dejando el contorno de los ojos hidratado, fresco y alisado. También se puede utilizar como mascarilla para las pieles mas deshidratadas.
(Disculpad la imagen algo pequeña y borrosa pero no he encontrado otra mejor...)


Bueno, y hay muchas otras cositas a las que soy adicta, las dejo para otro post y así no alargar mucho...¿ Y tú, a qué eres adicta?

Misión Cumplida

Vale, ya tengo los resultados. No es que haya terminado ahora, la cosa tiene su enjundia pero no tanto… Pero es que tenía que hacer la cena, cenar, meter más cosas en diferentes sitios para llevarme al piso nuevo, prepararme la ropa de mañana y hacerme una infusión.

Por cierto, un inciso: con esto de la mudanza he encontrado un par de cosas que me parecen súper útiles en Leroy Merlin. Una es una cesta de mimbre forrada en tela con varios compartimentos que se puede usar para guardar las cosas del baño, del maquillaje, etc. y queda monísima. La hay en varios colores, y cuesta 15€ la grande y unos 8€ la pequeña. Y la otra cosa es una especie de plástico para enrollarlo y ponerlo en las botas y que no pierdan la forma. Porque no sé vosotras, pero yo los cartones que traen cuando las compras los pierdo (no me preguntéis cómo ni dónde, porque ni puñetera idea) o se me quedan chuníos y al final no sirven para nada. Estos plásticos valen a 2,20€ el par.

Bueno, a lo que íbamos. Que el experimento me ha salido bastante bien. Lo cual quiere decir, básicamente, que el baño ha quedado como si nada hubiera pasado.
¿Y mi pelo? Pues mi pelo… Mi pelo… Bieeeeeeeeeeen. A ver, las raíces algo oscuras se siguen viendo, porque Casting Créme Gloss son más reflejos que tinte-tinte, pero lo prefiero. Además, como el pelo está más oscuro en conjunto, las raíces se notan mucho menos.

La aplicación ha sido fácil, dentro de lo que cabe. Que lo de hacerse rayas en el pelo y echarse la mezcla con el dosificador parece fácil, pero luego los pelos se levantan, se enredan, se pegan… Por no hablar de la pinta de loca que se te queda con eso puesto. Pero bueno, el producto cunde bien y te da para ponerte en las raíces, luego en los medios y puntas, luego en las raíces otra vez, en la coronilla, en las puntas de nuevo… (es que tengo poco pelo, y no muy largo). Luego lo he dejado actuar un poco, y un poco más, porque no sabía si los veinte minutos cuentan desde que acabas de ponerte el tinte en toda la cabeza o desde que empiezas, así que fifty-fifty. Pero de repente me veía la cabeza muy oscura. Y tirando a pelirroja. Qué susto, por dios. Cooooooorre a aclarar. Y luego a ponerme la “Savia Nutritiva” que trae el tema este. Qué bien olía, madre. Divinamente. Y qué suave se me ha quedado el pelo al enjuagarlo. Me ha encantado.

Y como me he puesto la toalla en plan turbante en la bañera, he mantenido la intriga de ver cómo me quedaba el pelo hasta el final.

Pero el desenlace ha sido positivo. Me gusta el color. Es muy brillante. El pelo lo tengo súper suave. Y además muy limpio, como si me lo hubiera lavado (y no he podido usar champú porque las instrucciones lo dicen expresamente). Y huele genial. Aunque es un olor que ya se me está empezando a meter por la nariz, hasta la pituitaria, y ya me conocéis lo obsesiva que soy y creo que al final me voy a levantar por la mañana aborreciéndolo. Claro, que todo no va a ser maravilloso…

O sí.

Veredicto: la experiencia ha sido muy buena, y la repetiré. Que tiemblen las peluqueras, que si ya me veían poco el pelo, ahora me lo van a ver mucho menos, y nunca mejor dicho. Me he quedado muy contenta...


Por cierto, gracias a Mónica, de Belleza Natural, por la recomendación.

Empieza el combate...

Buenas noches, señoras y señores. Bienvenidos a esta magnífica velada en la que vamos a asistir a un evento nunca visto en estos lares. Comenzamos con las presentaciones:

En la esquina izquierda del cuadrilátero (del baño), con pijama negro (por si acaso) y 52 kilos de peso (mudanza, poco dormir, y mucho nervio combinados son infalibles), ¡¡¡¡¡¡Rosa!!!!!!

En la esquina derecha del cuadrilátero (encima del lavabo), con el número 535 y cuatro botes que combinar (seguro que me acabo liando), ¡¡¡¡L’Oreal Casting Crème Gloss!!!!!


El combate va a empezar. Las instrucciones dicen que tengo que humedecerme el pelo antes de aplicarme la mezcla explosiva (explosiva literalmente, que el papelito advierte que en cuanto haga la mezcla debo abrir el tapón para que no se hinche y explote proyectando producto de manera “poco adecuada”). Y después aplicarme “raya por raya” (con razón Pocholo tiene esas mechas divinas siempre, el tío) la mezcla del botecito. No sé cómo lo voy a hacer, seguro que me lío y me quedo a medias.


Además, estoy dudando porque explica la aplicación según te hayas teñido antes o no. Pero, ¿teñido antes con un producto de estos, o con cualquiera? ¿Y si el tinte que llevo no me gusta nada y no quiero retocarme las raíces sino toda la cabellera?

En fin, deseadme suerte. En un ratito es cuento mis progresos.