Cellular Expression Vitamin C, de Maystar

Desde hace algún tiempo os he venido contando las bondades de la Vitamina C para nuestro organismo en general y nuestra piel en particular.

Sabéis que cada mañana tomo en ayunas un vaso de agua templada con el zumo de medio limón y una cucharada de miel, y lo noto mucho. Curiosamente, hace unos días leí en el blog de Bárbara Crespo unos consejos de una doctora para evitar y eliminar la celulitis, y dentro de su plan de alimentación estaba empezar el día precisamente con este preparado que os cuento, así que parece que es bastante bueno para eliminar toxinas.




Pero donde realmente noto los beneficios de la vitamina C es en la piel aplicándola en forma de cremas.

Hace unos meses me hice un tónico facial casero siguiendo los consejos de Isasaweis, hirviendo la cáscara de una naranja durante 5 minutos y colando el agua resultante. La verdad es que era un buen tónico que aportaba luminosidad y me venía muy bien a mi piel grasa (además de no poder ser más barato) pero en seguida se echaba a perder. Supongo que debía guardarlo en la nevera para que durase más, pero siendo invierno me daba bastante pereza.

Además, en estos meses he probado varias cremas a base de vitamina C que me han gustado mucho. Una fue el Concentrado Antiarrugas de Alta Potencia de Kiehl's. La otra el Fluido Luminoso C-Vit de Sesvalia, que sigo usando cada mañana en complemento a la crema con ácido glicólico que uso cada noche y que forma parte de mi tratamiento para eliminar las marcas y manchas que me estaba haciendo en la clínica Bruselas y del que os hablé hace poco.

Y desde hace menos aún estoy usando un serum que me está encantando y que además potencia los efectos de la crema de Sesvalia. 


Se llama Cellular Expression Vitamin C, y es de Maystar. Forma parte de una línea indicada para pieles desvitalizadas, deshidratadas, manchadas y con impurezas, y se puede usar en todo tipo de pieles a partir de los 25 años (que yo ya no cumplo) por su efecto curativo y revitalizador.

Según la información que he recopilado, acelera la regeneración celular, hidrata en profundidad, incrementa la tonicidad y la elasticidad de la piel porque favorece la formación de colágeno, aumenta la firmeza, borra progresivamente los pequeños defectos de pigmentación e incrementa la respiración celular.

Lo que yo he notado, que creo que es lo que más os interesa porque estamos hartas de productos que prometen milagros y luego se quedan en "ná", es que mi piel está más luminosa, lisa y suave. Noto que al ponerme este sérum antes de la crema hidratante ésta se extiende mejor, y que la piel me aguanta bien hidratada todo el día. Me veo más luz en la piel. Así que es un producto que recomiendo a todas aquellas que os veáis la piel apagada, con irregularidades, que necesitéis una "cura intensiva" de luz, que durmáis poco, que tengáis manchas, que tengáis la piel deshidratada... Vamos, que creo que todas estáis en alguno de estos grupos, ¿no?

Se supone que sería mejor ponérselo sobretodo de noche, por aquéllo de que no le dé el sol a la piel mientras lleva este tipo de tratamientos, pero como yo por la noche ya tengo varios productos que me pongo y además durante el día siempre llevo factor de protección 50, no hay problema.

Por cierto, el precio del sérum son 38€ (muy bien aprovechados por su calidad y porque cunde mucho), y tenéis más info en www.maystar.es. Se vende en centros de estética, pero podéis comprarlo también online en la web de Maystar.

¿Tenéis algún producto que os ponga buena cara al instante?


My look today: 19-07-2012

Desde hace muchos años, cada vez que veía en las revistas lo que llamaban "looks lady", me sentía muy identificada con ellos a pesar de tener una edad y un estilo de vida que no se adapataban muy bien a ellos, que digamos.

Me encantaban las faldas lápiz, las blusas femeninas, los vestidos vaporosos, los salones y stilettos, los vestidos, los bolsos elegantes... Todo. Me imaginaba yendo a trabajar (a una oficina muy importante en la que tenía un horario maravilloso y un puestazo, claro) con este estilo, mi pelo estupendo siempre perfecto y unas gafas de sol maravillosas. Y sin dolor de pies, por supuesto. Una mezcla entre Grace Kelly, Carrie Bradshaw y Carolyn Besette.

Pero entonces llegaron el grunge, la postadolescencia, los presupuestos híperescasos y las Kate Moss de turno que con unas botas de agua, unos shorts desgastados y una camisa de cuadros andrajosa estaban ideales. Así que mis sueños lady se quedaron en el cajón de los recuerdos.

Hasta que, hace unos años, el espíritu de Christian Dior se puso las manos en la cintura y empezó a dar toquecitos con el pie en el suelo, y algunos diseñadores decidieron que era hora de devolver la elegancia a las pasarelas y la calle. Ver en las tiendas faldas de vuelo, camisas con lazadas y sueters de cachemir me devolvió la esperanza.

Así que aquí me tenéis hoy, con una interpretación de este estilo en un vestido de Primark del invierno pasado. Además, le añadí al look un moño desenfadado pero con cierto toque que vi en la web de elle.es, y que con la poca maña que tengo yo para peinarme, me resultó muy fácil. No se ve en las fotos, pero ahí está.

Por cierto, Gracias, Olivia Palermo.


Bolso de Bershka de esta primavera.


Anillo de Blanco de este invierno, regalo.


Gafas estilo Rayban.


Collar de H&M. Cinturón de Zara. Bailarinas de Hipercor. Todo lo conocéis ya.


Nunca se me ve la cara en las fotos de blog, ya lo sabéis, pero esta vez la dejaremos... :)

Homenaje

Hoy voy a escribir un post sobre moda. A pesar de haber dejado un poco en el olvido aquello de "My look today", que espero retomar en breve. Y a pesar de no considerarme para nada una entendida ni ser reconocida por mi audacia a la hora de vestir. Por eso, aunque sea un pseudopost de moda, permitidme que se lo dedique a ciertos personajes que habitan en mi armario desde hace, en algunos casos, muuuuucho tiempo.

Será una "Retrospectiva", como las llaman en algunos museos importantes cuando en verano tienen pocas cosas que mostrar.

¿Estáis ansiosas por saber de qué se trata, y por que me calle de una puñetera vez? Bien, me alegro.
Os presento parte de la colección de zapatos que tengo guardados en casa, que compré una vez en un ataque de compras compulsivas, de necesidad, de "séquenopodréconellosperoquébonitosson". Salones, stilettos, sandalias y otros especímenes zapatiles que duermen en cajas, esperando una oportunidad que nunca llega. Y cada uno por diferentes motivos. 

Este es mi homenaje a cada uno de ellos. No sabéis lo contentos que se pusieron cuando los saqué de sus cajas, vieron la luz, los puse en mis pies y además me hice las fotos con ellos. Se sintieron protagonistas otra vez (la anterior había sido cuando los maldije al llevarlos por última vez). Aunque volvieron a llorar al volver a su rincón. En el fondo me dan mucha pena. Porque un zapato hay que comprarlo para usarlo, para sacarlo a la calle, para que sea admirado. Si no, es mejor dejarlo en la tienda con sus amigos.



¿Chulas, eh? Son unas sandalias de Primark con todo el estilo Balmain que pegó tanto hace unos tres años. Las vi y me enamoré. Y sólo costaban 17€. Como para no llevárselas. Además, tienen una pequeña plataforma, que las hace más cómodas. Pero aún así son muy altas para llevarlas toda la noche. Las prefiero en invierno con medias tupidas, por cierto. Y Patricia Conde sacó hace unos años unas muy parecidas en un photocall (seguro que las de ella eran de las buenas). Me las he puesto tres veces, literalemente.


Estas sandalias eran parte de un uniforme de azafatas de Marlboro de hace como 9 años. Bonitas, sí, incómodas, también. Sobretodo para estar muchas horas de pie. Además, tengo yo un nosequé con los zapatos blancos que no me termina de convencer. Aunque siendo de tiras canten menos que unos salones o unas botas (¡horror!).


Otras sandalias que me enamoraron en la tienda y a cuyo tacón no hice caso al probármelas. Elegantes, y orginales porque llevan una cremallera detrás. Pero con la suela demasiado fina y unas tiras que, en cuanto se te hinche un poco el pie, te lo estrangulan (¿no veis mi pie izquierdo con ellas ya clavaditas, y me las acababa de poner?). Por cierto, he llegado a la conclusión de que tengo los empeines muy altos, no sé si por mis años de gimnasia rítmica, y eso no me ayuda nada al llevar zapatos de tacón.


Unos salones que me gustaron mucho cuando los vi en MaryPaz. Elegantes, relativamente bajos, perfectos para ir a trabajar, o para ir más arreglada un día al salir. Y baratos. Además, son beige aunque en la foto se vean blancos. Lo tenían todo. Salvo que son un 38 y el pie izquierdo no me cabe apenas. Es lo malo de tener tanta diferencia de tamaño entre un pie y otro (casi, casi, un número). Si el pie izquierdo me está bien, el derecho se me sale. Y no tenían un 39 pero yo los quería sí o sí. Se juntaron el hambre con las ganas de comer. Y en la caja están.


Estos me encantan. Otro amor a primera vista, en Zara en este caso. Dudé en comprarlos por lo altos que son, pero después de una encuesta en mi anterior blog, cayeron. Además, al ponértelos en la tienda piensas que con esa plataforma son bastante cómodos. Pero no tienes en cuenta que los zapatos que hacen en "ca' Amancio" son más duros que la mollera de una servidora, y que además el apoyo de la suela brilla por su ausencia. La última vez que me los puse, hace dos años, fue dando un paseo por La Latina. Sujeta del brazo de mi acompañante para no descojonciarme, claro. Pero son taaaaaan bonitos...


El Corte Inglés, hace cinco años. La menda paseando para entretenerse (no hay nada peor). Un cajón de esos con un cartel de chollo. Zapatos a 9,99€. Cayeron, cómo no. Para ponérmelos dos veces, y contadas. El tacón no es muy alto, pero se me han deformado y están torcidos. Además, me están grandes. Vamos, que lo tienen to'.


A estos zapatos les tengo un cariño especial porque me los compré para mi graduación de la Universidad, hace 9 años. Me compré un vestido amarillo-dorado de Antonio Pernas y necesitaba unos zapatos acordes a la ocasión. Y en aquel momento lo de llevar los complementos en contraste como que no se llevaba, así que dorados que cayeron también los zapatos. Y no veáis lo que me costó encontrarlos. Son de Menbur, marca que ahora está muuuuuy de moda pero que en aquel entonces era conocida sólo en Granada. Cómodos, además, pero con el strass no muy fáciles de llevar o de combinar salvo para alguna que otra boda. Aparte de que el modelo en sí está un poco anticuado ya. Eso sí, este sábado usé el bolso (perdón, clutch, que ahora se llaman así), como estrella de un total black look.


MaryPaz, verano del 2010. Una servidora con trabajo nuevo. Y muchas ganas de estrenar looks de oficina. La combinación perfecta para comprarte unos zapatos bonitos en apariencia pero mal hechos con avaricia. La zona donde apoyas el pie tiene una especie de plantilla que se ha despegado y se clava en la planta del pie que da gusto. Y no se la puedo quitar porque me cargo el zapato del todo. Aunque, ahora que lo pienso, para tenerlos guardados, casi mejor que lo intento y si no los tiro, ¿no? Me los he puesto UNA vez.


Y otra estrella de mi armario zapatil. Unas cuñas de Blanco que me encantaron al verlas (yo es que adoro las cuñas, porque son lo único que aguanto para ir alta). Altas, pero cómodas. Muy veraniegas. Blancas, pero bonitas al llevar la cuña en mimbre. Que además marcaban, o eso me pareció, 15,99€. Cuando fui a pagarlas resulta que no, que eran 29,99€. Ya me jodió, y debí haberle hecho caso a mi Rosa cabrona interior, que decía "no te las lleves, que estos mamones han puesto el cartel cerca para engancharte y que al final te las lleves por más dinero, no te las lleves, no te las lleves...". La callé de un guantazo imaginario. E hice mal, porque resulta que, cuando andas con ellas, se te salen. Irremediablemente. Por mucho que les aprietes la tira. Les puse una gomita, muy hacendosa yo, que no sirve pa'ná. Tres puestas.

¿Qué os parece? Seguro que en casa tenéis zapatos olvidados, como yo. ¿Cuál es vuestra historia? Otro día la hago igual, pero de ropa. Vestidos, tops, pantalones... Será divertido probársela de nuevo.

Recopilatorio

Un mes sin publicar, sí. Y, desgraciadamente, no tengo la maravillosa excusa de decir "Es que he estado de vacaciones en un paraíso perdido, donde no había cobertura en el móvil ni Internet". Me temo que Alcalá de Henares aún no se ha convertido en eso (en eso ni en muchas otras cosas, que telita... pero ése es otro tema). Pero así ha sido, entre unas cosas y otras, que no he publicado ni una triste línea. Y que conste que cosas se me ocurrían, pero no se ha dado el momento. Así que aquí os traigo una recopilación rápida de todo lo que he hecho, probado y experimentado este mes:

-La inauguración de dos terrazas de verano (Summer Suite Alcalá y Alcobendas) y seguir con nuestro Suite habitual.Mucho trabajo pero, como no tiene nada que ver con belleza ni estilo ni nada de lo que se habla en este blog, lo dejamos aquí.

-La Eurocopa y nuestra maravillosa Selección Española. No tengo fotos en las que salga decente con la cara pintada con la banderita, así que también lo dejamos aquí. Pero agradezco a La Roja que nos hayan permitido soñar y olvidarnos al menos por unos días de la situación en la que estamos.

-Un viaje relámpago y prácticamente de incógnito a una isla de ésas que no se olvidan.


En la que el mar es así de claro.


Algunos hoteles tienen una curiosa decoración.


 Las fiestas Flower Power se viven a su manera, encontrándote con grandes amigas.


Y donde he podido estrenar mis nuevas Havaianas, comodísimas y con un toque chic. Esmalte de uñas de Mercadona, tono coral (sin brillo porque me puse crema para el sol y resulta que cuando tienen alcohol hacen que pierdas el brillo del esmalte).

-La Fórmula 1 desde dentro. Colaborando con una gran profesional y mejor amiga, viviendo una experiencia maravillosa por muchos motivos y personas a las que conocí y sintiendo el calor, el ruido, la intensidad y la velocidad en mis propias carnes.


¿Sabéis quién es la última de la fila? Nos faltó una chica de improviso para la carrera de GP3 y no me lo pensé dos veces. ¡¡¡Me hizo mucha ilusión!!! (en mi FB tenéis más fotos del momento).


Una experiencia en la que además conocimos a unas profesionales del maquillaje muuuuy majas que me dejaron dos trucos muy interesantes. Uno, ponerme tres veces en semana, por la noche, un poquito de Hemoal en las ojeras. Mejorará mis bolsas también. Lo estoy probando, y algo sí que se nota. Eso sí, con mucho cuidado de que no me entre dentro del ojo. El tubo me costó 9,95€. Teniendo en cuenta que me pongo medio gramito cada vez, creo que tengo Hemoal hasta el siglo XXIII por lo menos. El otro truco, usar esta esponja para aplicarme el corrector (ella usaba Magic Concealer, de Helena Rubinstein, el mismo que tengo yo) y extenderlo hasta la sien. La mirada se ve mucho más iluminada, y conmigo hizo maravillas cuando el domingo iba casi sin dormir.

-Y la prueba de varios productos que merecen una pequeña reseña:


Una muestra de Revitalift 10 BB Cream. Estaba deseando probarla, porque en el anuncio Paz Vega está como increíble, pero la verdad es que me ha decepcionado un poquito. No deja tan buena cara como otras BB Cream, y además me da brillos. Un mes lleva abierto el sobrecito en mi baño...


Esta crema-gel para el sol, cortesía de la mejor agencia del mundo para organizar eventos inolvidables, me ha maravillado. Parece untuosa pero cuando te la pones es súper ligera. Huele genial. No es pegajosa. Tiene un ligero toque de color que apenas se nota en el cuerpo. Y además es SPF50. Mi nuevo must.


Otra muestra de esta crema de Ren, cortesía de Glossy Box (bueno, cortesía no, que bien que pago la cajita todos los meses). No está mal y me gusta su textura, ligeramente una mousse, pero las he probado mejores. Además, no tiene SPF y eso no me gusta. Pero para usar de noche no está mal.


Este set de Anne Möller de regalo por ser del club de Bodybell. Me ha encantado. Todo. La limpiadora, que mira que a mí no me van mucho las leches, buenísima. El sérum ideal. La hidratante ni te cuento, además me deja la piel súper mate, como a mí me gusta, todo el día. Y el exfoliante una gozada porque es súper suave. Un set perfecto para esos viajes que no hago ni tengo previsto hacer, pero que voy a usar mucho. Al final le tendré que dar la razón a Ana García Siñeriz, que dice que "la mejor prueba, es probarla". Pues sí. Un gran descubrimiento.


Esta solución micelar de Bioderma, de la cajita Glossy Box de este mes. Están muy de moda tanto las soluciones micelares como esta marca, sobretodo para las pieles grasas y acnéicas. La verdad es que limpia y desmaquilla muy bien, pero como yo soy más de lavarme la cara con mi agua y mi jaboncico específico, me la guardo para los viajes (que alguno tendré que hacer, digo yo!!!). Además, tiene un tamaño muy cómodo.



Y esta muestra de una crema anticelulítica de farmacia que no habría probado si mi querida C no se hubiera acordado de mí. Me gusta muuuuuuucho. Muy ligera, se absorbe en seguida, huele bien pero nada intenso, y además es efectiva. Y sólo necesitas una aplicación diaria (¿de verdad existe alguien que se ponga la anticelulítica mañana y noche?). Otro must. Y eso que entre unas cosas y otras me quedé en 50 kilillos la semana pasada (tranquilas, ya estoy en 52) y como he vuelto a mi Nike Training Club App la verdad es que celulitis tengo poca...

En fin, queridas, que he vuelto. Con más ideas, más novedades y más ganas. Estad preparadas.
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