Gran descubrimiento: Yanbal

Aquí la desaparecida, pidiendo mil perdones por no haber dado señales de vida en más de un mes (buff, cómo pasa el tiempo), pero avisando de que trae novedades a raudales que harán que olvidéis mi ausencia. Estoy segura de que me vais a perdonar...

La primera de esas novedades es un descubrimiento de lo más interesante. Una marca de cosmética y más cosas que descubrí hace un par de meses y que me ha sorprendido más que gratamente: Yanbal.

Pero, antes, os voy a contar una pequeña historia que viene al caso. Cuando, en 2006, trabajé como azafata de vuelo, pude viajar a países a los que, de otra manera, estoy segura de que no habría ido nunca. Uno de ellos fue Perú, y la verdad es que cada relevo en Lima me encantaba. Podía descansar, hacer ejercicio, pasear hasta un hipermercado que había cerca del hotel y comprarme una comida preparada riquísima, ir a restaurantes preciosos y súper divertidos y hartarme de ceviche y pisco, comprar en un centro comercial de lo más "original" miles de cds y películas... Sin embargo, lo que nunca hice fue comprarme productos cosméticos. Mis compañeras sí que se compraban allí muchas cremas (estaban de plena moda las de baba de caracol, que al parecer eran la caña), pues por lo visto eran buenísimas y además les salían muy bien de precio, pero yo en aquellos momentos prefería gastarme mi presupuesto en otras cosas (con 25 cándidos añitos, no pensaba yo entonces en cremas antiedad).

El caso es que, desde entonces, he tenido la idea de que en Latinoamérica, con este culto a la belleza que tienen (y doy fe de que hay mujeres muy guapas y que se cuidan mucho, independientemente de que la cirujía estética esté muy extendida en algunos de aquellos países), hay muy buenos productos de cosmética. Bueno, hay como todo, buenos y malos, pero en mi caso he podido probar unos que me han convencido. Y esos son los de Yanbal.

Descubrí esta marca hace un par de meses, en la presentación que hicieron de su nuevo contorno de ojos, Elixir de Vida Ojos. Este producto venía de la misma línea que el cuidado facial, Elixir de Vida, que había tenido un gran éxito. Y, desde entonces, he estado probando ambos productos. No me diréis que no he tenido tiempo para formarme una opinión en condiciones...




Pues os digo que ambos me han fascinado. El primero que probé fue el contorno de ojos, que es antiedad, antibolsas y antiojeras. Me ha gustado mucho su textura híper ligera pero muy hidratante, con difusores de la luz que dan un aspecto descansado al instante. Las arrugas se suavizan en cuanto te lo aplicas, y la piel se siente muy confortable. Lo de que elimine las bolsas, la verdad, no podría decirlo con estos horarios que una tiene, pero sí que noto las ojeras mejor. Todas estas propiedades las cumple gracias a la cafeína vectorizada, que mejora la circulación y disminuye la inflamación, y al micro-colágeno activo, que reduce la profundidad de las arrugas. Además, los lipopéptidos que contiene tensan la piel. El tubo del producto, además, me ha gustado mucho porque tiene un aplicador que hace que salga la cantidad justa y que no contamines el producto con los dedos.

La crema para el rostro la probé después que el contorno de ojos, y siendo sincera no pensaba que me fuera a gustar demasiado. Normalmente, las cremas antiedad son un poco "pesadas" para mi tipo de piel y me dejan muchos brillos. Pero nada que ver con ésta. Es ligera, no deja sensación de grasa en la piel, no aporta brillos (aunque tampoco es como una crema específica para pieles grasas) y además tiene también los difusores de la luz que te dejan una luminosidad muy bonita. Los primeros días me la puse después de estar todo el día en la playa, y notaba cómo la piel descansaba y recuperaba la hidratación. Y nada de esa sensación de "aceite" en la piel al cabo de un par de horas. El efecto antiedad, como una aún está algo lozana, jaja, no puedo comprobarlo, pero la sensación general es más que buena. El resveratrol, el ingrediente estrella de esta crema, es conocido como las "proteínas de la juventud", así que imaginad sus buenos efectos en este campo.


Además, por cierto, ambos productos cunden mucho, cosa que me agrada también.

Como os decía al principio, Yanbal es una empresa de cosmética, pero también de otras cosas. Como hacen venta directa por catálogo, también ofrecen productos de joyería y regalos. Nació en 1967 y desde entonces no ha dejado de crecer y de expandirse gracias a sus buenos resultados. Os dejo su web y su teléfono (902.01.43.21), para que sepáis un poco más de ella, o incluso por si queréis hacer pedidos.