¿Qué me pongo?

Hermosas mías...

Me han invitado a ver el desfile de Sita Murt en Cibeles Madrid Fashion Week el próximo lunes 21. Estoy emocionada. Me apetece un montón. Ya sé que me tengo que maquillar bien por la mañana, porque no creo que me dé tiempo a ir a casa antes de irme para Ifema. Pero...

¿¿¿¿¿¿¿Qué leches me pongo para ir a un desfile de moda???????

Vale, no es que me vayan a sentar en el front row, ni me vayan a hacer fotos para The Sartorialist o Elle, pero una quiere ir mona, adecuada a la ocasión, estilosa... y no tengo ni puñetera idea. Ni ropa para ello, creo.

¿Alguna sugerencia?


Lidia, Crisús, Isa, None, cualquiera que sepa de esto... ¡os necesito!


Por cierto, se admiten regalos y envíos de ropa monísima.

Cambio de registro

A reinventarse toca. Y como dije que no quería tener nunca más el pelo panocha, aquí veis el resultado. Me he puesto el tinte Castaño Oscuro de Casting Crème Gloss, de L’Oreal. Le he cogido el tranquillo a esto de ponerme el tinte en casa, y esto encantada. Por cierto, que hace poco leí en The Beauty Blog que esta línea de tintes caseros saca una gama en espuma o mousse que es mucho más cómoda de aplicar. Habrá que ver qué tonos tiene, pero parece que es una buena innovación.

Además, me armé de valor y le pedí a mi chico que me hiciera una foto para el blog. Será que le puse carita de pena, porque aceptó sin rechistar y sin poner cara de “esta chica…”.

He querido poneros los ojos cerrados no porque sea así de lánguida, sino porque quiero que veáis las sombras de ojos que me puse (aunque no se aprecia realmente el color que se veía en la realidad, pero bueno). Porque ahora que soy morena me tengo que habituar a usar otros tonos de sombra, de maquillaje y de colorete. Que el viernes me maquillé como siempre y además estaba un poco cansada y el resultado fue parecido a Morticia Adams. Daba miedo…




En esta foto llevo las sombras de una paleta de edición limitada de Mac que me compré hace mucho y de la que sólo usaba el tono marrón oscuro y uno rosita claro. La paleta se llama Fresh Cut. Y ayer hice el experimento de ponerme en el párpado móvil un tono caldera que trae, que se llama también Fresh Cut, y salió bien. Quedaba muy cálido, tirando a rosa fuerte más bien, pero bonito. Como eyeliner, en lugar de lápiz, me puse la sombra marrón oscura de esa paleta, que se llama Poppy Noir, también en el párpado inferior, y en el párpado fijo, bajo la ceja, el color Sun-Shy, también de esta paleta (que es que da mucho juego) y el iluminador Mineralize Skin Finish, también de Mac.

En el rostro, me puse una muestra de Ideal Matte, la base de maquillaje de Estée Lauder en mousse. Está bien, pero me da una sensación rara porque se extiende algo peor que las bases más líquidas. Eso sí, me evita algo más los brillos que otros maquillajes (aunque me pasé un tissue antes de la foto, no quería deslumbraros cuando el flash se reflejara en mi frente). Como colorete, en vez del rosa de Bourjois habitual, me puse uno melocotón de L’Oreal. Concretamente, el tono 157 del Blush Delicieux. Queda muy bonito, sobre todo cuando se está un poco morena. Y para dar forma al rostro y algo de color me puse los maravillosos Ultraglow. La verdad es que los uso poco para lo buenos que son. Prefiero gastar antes los polvos de sol de Deliplus por no tener mil cosas empezadas, pero realmente los Ultraglow son los que mejor se adaptan a mi color de piel (al mío y al de cualquiera), duran y quedan mejor.



En los labios me puse un brillo voluminizador de esos que hace que te piquen un poco… A mí se me quedaron unos minutos dormidos. Tuve que dejar de comer pistachos, porque era como si viniera del dentista con la anestesia y no controlara lo que se quedaba dentro de mi boca. Y, por supuesto, olvídate de beber algo si no quieres que se te esturree por la barbilla… Pero este tipo de brillos quedan muy bien, ¿eh? Y estoy exagerando, que para eso soy andaluza. En concreto, éste es el Watershine Volume XL de Maybelline transparente (el tono 601).


Prometo poneros un post en estos días de los colores de maquillaje que quedan mejor según seas rubia, castaña o morena, y según el tono de piel. Me compré el otro día la revista Cuore Biuty y me ha sorprendido gratamente. Tiene un artículo de esto que os digo y muchos más, con unas fotos muy buenas para fichar los looks y copiar la forma de maquillarse de muchas celebrities. Voy a sacer petróleo de ella para el blog… (sin plagiar, señores agentes, no se me pongan nerviosos).
Recordad que seguimos con el concurso de la diseñadora Carolina Von Hawk, donde podéis ganar una de sus prendas con sólo dejar un comentario en ese post.

Raíces Cuadradas

Otra vez vengo a pediros consejo, opinión, ayuda, recomendaciones y sugerencias. Como si fuerais el consultorio de Elena Francis, pero en plan comuna. Y no son de matemáticas, a pesar del título. Sino porque tengo un dilema existencial, que nunca antes se me había planteado: las raíces del pelo.
Esas grandes desconocidas para mí hasta que en la peluquería decidieron ponerme el color de tinte que les salió a ellas del papo.

¿Recordáis que en Nochevieja fui a la pelu a retocarme el tinte vegetal y las puntas, y que les pedí que me pusieran el color algo más oscuro, y que al final el que me salió fue uno más claro aún? Un castaño praliné, muy marroncito, muy mono, muy brillante al salir de la pelu. Muy porculero molesto cuando a la melena le da por crecer. Porque a mí el pelo me crece despaaaaaaaacio, pero hombre, algo me crece. Y parece que ahora le ha dado por crecer más rápido. Bieeeeeeeen, bien. Eso está muy bien. Salvo por el hecho de que en menos de un mes se me ven ya unas raíces oscuras que no me he visto en la vida. Que parezco Loli Álvarez, pero sin el rubio platino. Y sin Leonardo Dantés y Toni Genil alrededor, claro.

Y me está dando una rabia… Así que he decidido adentrarme en un mundo desconocido para mí: el de los tintes caseros. Porque paso de ir otra vez a la peluquería, que me cueste otra pasta que ahora no puedo gastarme y que al final terminen poniéndome, otra vez, lo que a ellas les parece bien. ¿Que me va a quedar muy oscuro? Pues que me quede, chica, que me quede. A juego con el futuro que tenemos por delante. Además, ya conozco yo a mi pelo, y el muy ladino está decidido a absorber poco tinte, con lo cual la oscuridad me dura poco.



Y aquí es donde entráis vosotras. Porque, como os he dicho, en la vida he utilizado un tinte casero. Y ni sé cómo ponérmelo, ni qué color coger, ni qué marca. Que ayer me acerqué al Bodybell y entre que eran las dos menos tres minutos y cerraban y que me vi delante de un estante con Garnier Nutrisse, Garnier Herba Brillo, Naturtint, L’Oreal Excellence, L’Oreal Casting Gloss, y la madre que lo trajo y el castaño praliné, el castaño chocolate, el castaño intenso, el negro azulado, el negro violín y la otra madre que lo trajo, casi entro en cortocircuito. Qué estrés, por dios. A punto estuvieron de salirme canas, creo yo.

Total, que por favor os pido que me digáis. ¿Cuál es la marca que me recomendaríais? ¿Qué color, teniendo en cuenta que quiero un castaño oscuro pero no negro, más bien tirando a chocolate (sin leche), y que quede muy brillante, con mi pelo de base castaño normal (castaño soso, vamos)? ¿Y cómo me lo aplico? ¿Parecerá que mi baño ha sido escenario de una guerra con armas químicas después de que me ponga manos a la obra?
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