Se veía venir...

Me parece que hemos abierto la caja de Pandora. Y me temo lo peor. Porque esta tarde estoy pensando en ir a comprar una cámara de fotos en condiciones con la que torturar a mi fotógrafo cada día para que inmortalice mis estilismos working. Aunque el pobre tenga el pulso para robar panderetas y las fotos salgan algo movidas…

Me ha reconfortado mucho que os haya gustado la nueva parte del blog, y vuestros comentarios me llegan al alma. Por eso me voy a animar y hasta a atrever a poneros más fotos, como las que me hice ayer con este vestido vaquero de El Corte Inglés (la verdad, nunca suelo comprarme ropa allí porque no veo nada que me quede bien, pero la última vez, en el de Nuevos Ministerios, encontré bastantes cositas interesantes).




A pesar de ser vaquero, la tela es finita y no da nada de calor. La falda tipo pareo y el cinturón alto le dan el toque moderno, que ya sabemos que un vestido vaquero puede ser el colmo de la modernidad o de la horterada. Y debajo me puse una camiseta blanca porque con mi tendencia a encorvarme y con el escote que tiene (nada del otro mundo, la verdad) se me puede ver hasta el foam del sujetador si me descuido.

Aunque en las fotos lo llevo con unas cuñas altas (muy altas) de Bershka, para ir a trabajar lo llevé con unas sandalias planas blancas made-in-la-tienda-del-chino-pero-monísimas, por no enseñar tanta pierna en la ofi y además ir más cómoda.




Como único complemento llevé el bolso de Chloé que os enseñé ayer.

Cambiando de tema, y para hablar de belleza, que es de lo que trata este blog básicamente, os cuento un par de cosas:




-Hace cosa de un mes compré los polvos compactos Bio Detox de Bourjois, buscando unos polvos matificantes que ponerme cada día. Me gustó mucho su envase, su precio y lo que se hablaba de ellos, además del hecho de ser bio. Pues un bluf, chicas. Al menos a mí me dejaban la cara como si fuese un muñeco de cera, como brillante pero de una manera muy rara. Para las que quieran un resultado satinado a lo mejor les va bien, pero a mí no. Sin embargo, se los di a la hija mayor de mi chico por si le iban bien y le encantan…

-Como un “homenaje” al fotógrafo, que lo tengo en plan friky haciéndome fotos en sitios insospechados, vamos a hablar de productos para hombres. Os contaré que él normalmente usa el fluido hidratante de Olay, que le va muy bien. Sin embargo, después de probar el Hidragel de Carla Bulgaria Roses Beauty le gustó tanto que decidí comprarle el Hidragel Efecto Total de esta marca, que es especial para hombres. Pues está igual de encantado. Y, además, el otro día le traje unas muestras del Facial Fuel de Kiehl’s, que es un fluido hidratante especial para hombres que no tiene nada, nada de grasa y además tiene un efecto frescor muy agradable (doy fe, porque me lo he puesto esta mañana para poder hablar de él con propiedad). Le ha gustado muchísimo el efecto frescor, el aroma y la textura, así que seguramente se lo compre cuando acabe el Hidragel, a ver qué tal le va.

-Y sobre el champú para caballos, se puede encontrar en cualquier tienda de animales, si no de esta marca seguro que de otra. Sé que da un poco de grima o de reparo ponerse un champú para animales, pero es como un champú normal, sólo que más ligero y hace menos espuma. Pero no huele a nada raro, por si os lo estáis preguntando. Y None, yo también tengo el pelo bastante graso, y este champú me ayuda a que me dure más tiempo limpio. Por cierto, que me compré ayer la mascarilla capilar exfoliante de Deliplús que dicen que va fenomenal para ponérsela una vez a la semana y dominar la grasa del cuero cabelludo, ya os contaré cómo me va.

Liarse la manta a la cabeza

Sí, liarse la manta a la cabeza se llama este post porque es lo que voy a hacer. Porque por fin ha llegado el verano. Porque a veces me veo un poco sola en esta ventana. Por petición popular de algunas “inconscientes” que no saben lo que les espera. Y porque hay que renovarse o morir, y como veo que el blog últimamente está paradillo, me voy a atrever.

Os prometí una foto de la fiesta del viernes. Pues aquí está:




No es que se aprecie mucho lo que llevaba, pero es la única decente que he encontrado. Eso sí, puedo decir que iba muy cómoda (salvo cuando tienes que ir al baño, que con estos monos te quedas medio en cueros en el servicio y estás rezando para que nadie intente entrar y la puerta se abra…).

Pero no sólo vais a ver esta foto hoy. He estado pensando que, si quiero que mi economía tenga una salud medio buena, no puedo estar probando todo el tiempo productos nuevos para contároslo. Pero el blog tiene que tener contenido. Por eso, inspirándome en grandes amigas fabulosas como Lidia de lidiaconzapatosnuevos, o Crisús de losexperimentosdecrisús (y sin llegarles ni a la suela de los zapatos, todo sea dicho), he decidido, de vez en cuando, poneros alguna foto de mi estilismo del día.

No serán unos looks chic ni trendy seguramente, sino más bien looks “working girl”. Porque yo en mi día a día, para ir a la oficina, no me puedo permitir ponerme unos stilettos maravillosos si quiero aguantar toda la jornada sin un esquinge, ni lo último en shorts sin sentirme fuera de lugar, ni una combinación de estampados que está súper de moda pero que no es para ese ambiente. Aunque todo ello me encante. Me veréis con camisas blancas, con faldas a la rodilla, con pantalones rectos, con vaqueros incluso, pero todo en plan “normal”.

Como aquí, con la ropa que llevaba ayer:




Como veis, algo muy ponible, cómodo y adecuado para cualquier trabajo en una oficina. Que, además, se puede “sofisticar” un poco si en lugar de las bailarinas le ponemos unos salones y le añadimos un doctor bag:




Pues nada, ya está hecho. Como veis, las fotos tienen una calidad más que dudosa, no por el fotógrafo, dios me libre, al que he convencido a regañadientes para que me ayude en esta nueva acción del blog, sino porque están hechas con el móvil. Tengo en mi lista una buena cámara digital que al menos no me saque con la cara difuminada (aunque tal vez sea mejor así…).

Espero ansiosa (y mordiéndome las uñas, tened piedad de mí) vuestros comentarios.

PD: Ya que hablamos de liarnos la manta a la cabeza, os puedo hablar del champú que llevo un mes probando para poder contaros sobre él con propiedad. Flipad: es un champú para caballos (habéis leído bien, cabAllos, no cabEllos) que promete dejar el pelo (bueno, las crines) brillante, sedoso y con fuerza. Lo compré porque me habían hablado maravillas de él por muchos lados. Y, de hecho, lo compré en el veterinario (un bote de litro por 7,50€, está genial) no sin cierta vergüenza al preguntar por él. Pues el chico me dijo que es un champú que está comprando mucho la gente últimamente, y que al parecer las chicas gitanas lo llevan usando toda la vida. Y doy fe de que cumple lo que promete. Totalmente. Tengo el pelo más brillante, con más cuerpo, se me rompe menos, no tengo ni una punta abierta, y me está creciendo más rápido (eso sí, lo alterno con otro champú para personas, que conste). ¿Cómo os quedáis?


Pantalón: Sfera (old)
Camisa: Zara (old)
Cinturón: Zara (old)
Bailarinas: Hipercor (new) Sí, Hipercor...
Bolso: Chloé (old)
Collar: Day a Day (new)
Salones: Bimba y Lola (old)
Doctor Bag: Ni idea (old). No es una marca, es que no tengo ni idea de dónde es, es un regalo :)

Produciéndome para mi alfombra roja particular

Seguro que a estas alturas de la mañana ya habéis visto alguna foto de la fiesta que se celebró anoche con motivo del 25 aniversario de la revista Elle en España. Me encanta ver la alfombra roja (o verde, o gris, o como sea, que cada sarao tiene su color) y analizar los looks de las invitadas.

Maravillosa, como siempre a mi parecer, iba Ariadne Artiles:




Y también estupenda, de ella misma (porque es la que diseñó el vestido y porque no varía en su estilo), Vicky Martín Berrocal:



Ha habido muchas celebrities que me ha encantado como iban (como Eugenia Silva, pura elegancia) y otras no tanto, pero lo mejor ha sido la oportunidad de tomar nota de los looks de maquillaje y peinados para esta noche.

Porque aquí la menda lerenda, queridas, tiene esta noche su alfombra roja particular. Inauguramos oficialmente nuestra segunda terraza de verano con una fiesta por todo lo alto a la que hemos invitado a un montón de gente, y una tiene que producirse un poco.

Así que no me resisto a contaros qué me voy a poner y cómo me voy a maquillar y peinar, a ver qué os parece (es como cuando de pequeñas estábamos deseando volver al cole después de Navidad a contar a nuestras amigas lo que nos habían traído los reyes):

En el tema estilismo, me he decantado por un mono palabra de honor negro de H&M, con el escote fruncido y recogido en los tobillos, con un tejido parecido a la seda (bueno, entre seda y nylon, que ya sabemos cómo se las gastan en la firma sueca y por 39,95 tampoco les vamos a pedir más). Lo complementaré con un cinturón y abalorios en dorado (lo del cinturón lo dudo porque llevaré collar largo y muchas pulseras, y no quiero parecer un arbolito de navidad), y unas sandalias de cuña negras (más unas romanas planas doradas por si mis pies no aguantan los 12 cm de cuña cuando lleve cinco horas de pie sin parar de moverme). ¿Qué os parece?



(Éste no es el mío, pero es lo más parecido que he encontrado en Internet)


Para el peinado, mi pelo no me permite más que alisármelo con la plancha después de lavármelo muy bien con el champú y el acondicionador de volumen de TRESemmé, que probé la semana pasada y me gustaron mucho por el cuerpo y el brillo que dejan en el pelo. Intentaré hacer alguna ondita con la ghd, pero ya sé que no me durará más de un par de pestañeos y paso de ponerme espumas o lacas que no hacen más que ensuciarme el pelo y dejármelo mate. Yo lo que quiero, ante todo, es un pelo suelto y brillante.

Y, para el maquillaje, sesión de chapa y pintura garantizada:

Como me he estado poniendo estos días mi nueva adquisición de Clarins (Lisse Minute Autobronzante), tengo un color moreno de piel muy favorecedor (ya hay tres personas que me han preguntado si he estado tomando el sol, que tengo muy buen color), lo cual ayuda bastante. Empezaré por una prebase de maquillaje como Beauty Flash Balm, también de Clarins, que me deja la piel lisa y descansada al instante. Había pensado ponerme una ampolla flash de vitamina C, pero me da miedo que me haga una especie de exfoliación y me quite el moreno… También me pondré en la frente y las mejillas la prebase Prep+Prime, de Mac, porque me ayuda mucho a controlar los brillos y tiene unas partículas brillantes muy favorecedoras (parece una incoherencia que matifique pero a la vez aporte brillos, pero es así). Entonces, pasaré al precorrector de Bobbi Brown, después a la base de maquillaje (creo que usaré la muestra de Vitalumière Aqua, de Chanel, que tiene un tono tirando a amarillo que me favorece más ahora y además no es muy cargante), y después al corrector, también de BB. Polvos matificantes compactos de Deliplús (y al bolso para los retoques, que nos conocemos), polvos de sol de Ultraglow y colorete en tono melocotón Blush Delicieux de L’Oreal en el tono 157. Vamos, capa sobre capa, que casi me voy a tener que desmaquillar con espátula. Pero todo muy natural, eso sí. ;)

Y pasamos a los ojos, que tienen miga (me encanta destacar los ojos para el maquillaje de noche, aunque la fiesta empieza a las 22:00 y yo tengo que estar a las 21:00 como muy tarde, con lo cual saldré de casa de día y no me mola nada ir así de pintada entonces, pero bueno).

Ayer estuve haciendo pruebas y he decidido hacerme un semiahumado usando el dorado de la sombra Holographic, de L’Oreal, y la sombra de Givenchy de la que estoy intentando descifrar el color para decíroslo pero no lo consigo. Es como un marrón-casi-negro-con-reflejos-burdeos-dorado precioso pero que no hay co*%¬#s de ponerle nombre. Luego, lápiz de Lancôme y máscara, mucha máscara. Estrenaré la amarilla con manchas felinas de Maybelline, que tampoco me acuerdo de cómo se llama ahora (leñe, parezco idiota, pero es que me acosté a las 4 y me he levantado a las 8, entendedme…). Para lo que es la aplicación voy a tirar de mi experiencia y de lo que ayer vi en el vídeo tutorial de Isasaweis (estoy intentando poner el link pero no sé hacerlo en blogger, aunque seguro que ya la conocéis, es genial esta chica), que se inspiró en Jennifer López para ese maquillaje y ya sabéis lo que me gusta a mí la Jenny. Los labios, como es normal, naturales como la vida misma. Yo, como Angelina Jolie (ja, ya quisiera yo tener algo como ella), tengo los labios con bastante color ya de por sí, así que brillo y nada más.


(Espero que no haga tanto viento y no poner esta cara de... yo qué sé de qué tiene cara aquí en esta foto, pero está raruna...)

La manicura y la pedicura, en rosa fucsia de Mercadona, para darle colorido al tema.

El perfume y mi mejor sonrisa y ganas de pasarlo y hacerlo pasar bien serán el toque final. ¡Deseadme suerte!

PD: Con cosas de estas siempre os prometo fotos, pero esta vez no me arriesgo porque al final nunca las pongo. Pero lo intentaré. Prometido.
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