Mirando la vida con buenos ojos

Pues sí, ya veo sin gafas. Y sin lentillas. Y sin poner cara de estreñida (o de china sospechando) intentando enfocar la vista. Por fin abro los ojos por la mañana y veo la mesita de noche. Y veo la tele cuando me echo una siesta en el sofá. Y veo todo el pelo que se me cae cada vez que me ducho (puajjjjjjjjjj, algo malo tenía que tener).


Pero estoy feliz, como comprenderéis. Eso sí, durante un tiempo tengo que estar poniéndome unos colirios cada cierto tiempo, echándome lágrimas artificiales para lubricar los ojos, no pudiendo mojármelos directamente (vamos, que me lavo la cara como los gatos y tengo que lavarme el pelo por separado del cuerpo), no tocándomelos y, por supuesto, sin maquillarme. Durante al menos dos semanas. Nada de maquillaje. NADA. Horror.

Lo que pasa es que, no sé si serán los colirios o la felicidad, pero tengo menos ojeras que nunca. He estado este fin de semana en el lounge trabajando y varias personas me han dicho que no saben si les gusto más maquillada o sin maquillar (creo que debo tomármelo como un piropo, ¿no?). Aunque, entre vosotras y yo, un poquito de iluminador bajo el arco de la ceja sí que me he puesto. Y me he peinado las cejas. Y las pestañas, con los colirios, se quedan como si llevara máscara transparente, así que todo ayuda un poco. Y creo que el hecho de ponerme la crema de Kiehl’s con vitamina C en el contorno de ojos (aunque es una hidratante facial) ayuda mucho a difuminar las ojeras. Sea como sea, tengo buena cara.


Otra cosa que me está ayudando mucho a tener buena cara es un regalo de mi querida princesa Carol. Me dio una sorpresa cuando fui a verla hace poco, y me regaló varias cosas de Kiko Milano que me encantaron. Una de ellas fue este esmalte azul noche que tanto se va a llevar esta temporada:


Queda precioso, aunque para que el color sea exactamente el que se ve en el bote tienes que ponerte tres capas. Y dura mucho. Un buen complemento para nuestras manos este otoño-invierno.











También me regaló otro esmalte color porcelana muy delicado precioso. Y que junto al azul refleja muy bien lo que es ella: la dulzura personificada con el toque fashion que tanto le pega. ¡Cómo te adoro, Carol!


Pero lo que más me gustó de lo que me regaló fue la esponjita de Konjac para limpiar la piel. Os explico: es una esponja hecha de una raíz de una planta japonesa que viene prehumedecida en agua destilada y que cada vez que vas a usar tienes que mojar. Después de lavarte la cara te frotas con ella la piel, y ayuda a eliminar células muertas pero siendo muy suave con la piel. Es la misma que Lidia de Conzapatosnuevos mostró en su blog hace poco (sí, casi le chafas la sorpresa a Carol, jajaja). Y te deja la piel que es una pasada. La uso desde hace ya dos semanas y mi piel está suave, lisa y luminosa. Sin rastro de granitos!!!! Aquí la veis colgada en mi bote del limpiador de Clinique, que es donde la pongo después de usarla para que se seque.



Otra novedad que os traigo es una sombra nueva de ojos (que usé sólo antes de operarme y estoy deseando usar de nuevo). La compré en Mercadona (dónde si no) y es una gama nueva que se llama Platinum, que son como sombras de más calidad, o con un tipo de color metalizado más sofisticado que las otras que tienen. La que yo compré es un tono champagne que queda muy bien como base cuando me hago el ojo ahumado en marrones. No sé si en la foto se ve muy bien el color, pero de verdad que es preciosa. Y había unos cuantos colores más que merecen una prueba. Total, por 3,5€ que creo que me costó… (sí, lo sé, había prometido no comprar más cosméticos en muuuucho tiempo, pero es difícil resistirse y el pasillo de los yogures me enajena tanto…).




Y la última novedad que he comprado, de la que os hablé en un post hace muy poco, es la mascarilla capilar “brillo diamante” de Deliplús (lo que yo os diga, es imposible resistirse). En realidad es una gama de champú, mascarilla, acondicionador, laca y un spray de brillo sin fijación que promete dejar el pelo con un brillo espectacular. Yo he comprado la mascarilla y puedo asegurar y aseguro que es cierto que da mucho brillo al pelo y lo deja muy suave. Me encanta, en definitiva.




En fin, no sé si será que estoy tan contenta con ver bien que todo lo miro con buenos ojos, pero os aseguro que me encantan todas estas novedades de mi tocador.

4 comentarios

  1. ayyyy mi niña casi me animas el otro día para dejar de ser miope pero mi mente sólo ve la escena de la naranja mecánica y me da pavor.... eso y verme todos los defectos y pelos del mundo jajajaja

    me alegro que hayas probado la esponjita porque es un gustazo el serum tb es genial deja la piel de bebé

    un beso enorme guapísima

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  2. Hola guapa, nunca he usado los esmaltes de Kiko y mira que todo el mundo o casi todo, hablan bien sobre ellos..
    besos

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  3. Hola wapa!!!

    Que bien lo de la vista... yo estoy deseando poder operarme pero creo que de momento no va a poder ser...

    Que interesante lo de la esponjita! A ver si encuentro una! Que bonita la sombra!!!

    Un besote guapa!!!

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  4. Hola Rosa !! Que buena noticia lo de la vista, no es para menos que estés feliz por eso ;)

    Y precioso el tono del esmalte, y la sombra, me gustaron ambos.

    Linda semana, besotes :-)

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