Cleanance

Hace un par de meses más o menos, en el blog de Belleza Pura, hablaban de los nuevos productos de Avène para pieles grasas. Por ser parte afectada, me ha pareció interesante y tomé nota. Aquí lo tienes.


Avène, dentro de su línea Cleanance (especial para las pieles grasas) ha sacado dos nuevos productos para el cuidado de las pieles jóvenes con tendencia al acné: un lápiz de cuidado localizado y una mascarilla. Además, ha reformulado su Gel-Crema Exfoliante Hidratante, que ahora es más ligero y tiene mayor poder de hidratación. El Lápiz Cuidado Localizado es fácil de aplicar y su punta incolora garantiza un efecto discreto. Actúa inmediatamente secando, purificando y favoreciendo la eliminación de las imperfecciones. Se puede utilizar hasta dos y tres veces al día. Cuesta unos 13€, y me parece súper práctico para llevarlo en el bolso. 

Aunque reconozco que, cuando tenía granitos de verdad, no había lápiz en el mundo (ni típex, es lo único que me faltó usar) que me quitase ni tapase los granitos. Pero bueno, siempre es mejor eso que nada…

El otro producto es la Mascarilla Desincrustante Exfoliante Absorbente, que aúna las ventajas de las mascarillas con las de los exfoliantes, eliminando el exceso de sebo, desincrustando y limpiando la piel de células muertas. Su precio es de 14,75€. Sin verlo, creo que se parece al limpiador 3 en 1 de Garnier Pure, que me encanta por su versatilidad y lo bien que deja la piel.

Se trata de una línea de productos poco agresivos, algo muy importante para las pieles con tendencia al acné. Quien tiene la piel grasa tiende al exceso de limpieza y el uso continuo de jabones faciales y exfoliantes terminan irritando enormemente la piel o consiguiendo el efecto contrario que se busca, incrementando la secreción de sebo.


Esto es lo que dice Belleza Pura. En mi caso, no tiendo al exceso de limpieza más que nada por problemas logísitcos. Imagíname, en la oficina a media mañana, yendo al baño a lavarme la cara: llévate el limpiador, llévate el tónico, hidrátate otra vez la piel, y maquíllate; qué perecita, por diosa. Y luego, a la tarde otra vez. Vamos, tendría que dejar de vivir para limpiarme la cara.

Sigo teniendo la esperanza de tener algún día una piel sin imperfecciones. Aunque, a este paso, me temo que voy a pasar de los granitos a las arrugas. Snif, snif.

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